martes, 6 de enero de 2015

Folio en blanco

Y como vino se fue! De esta forma tan simple, inocua y si me apuráis absurda conmemoramos que nos queda un capítulo menos por vivir, un episodio más en la retina con el cual hacer resumen, un suspiro que se ha convertido ya en anhelo.
Amo la Navidad. Me provoca tremenda ilusión ver la emoción de los papás y mamás en los andenes, nerviosos por recibir a sus hijos brindándoles afecto y cariño eternos e incondicionales en las salidas de los aeropuertos felices con tan poco, llenos de tanto. Me generan verdadera empatía y admiración los abuelos y abuelas, por como llevan en silencio el sufrimiento de ver a un hijo sin trabajo, por cómo se enfrentan a lo que sea sin preguntas, por su capacidad seráfica de condonaros  nuestros errores y tendernos siempre una sonrisa afable mientras nos abren la puertas de su casa de par en par.
Por otra parte debo confesaros que no ha sido mi mejor año. No suelo fijarme demasiados objetivos pero puedo admitir con toda seguridad que he estado por debajo de mi media y sin embargo, aquí me encuentro, día de Reyes  rodeado de los míos, de los que quedan, de los que esperamos que permanezcan aquí muchos años más.
Es un Día de regalos para los pequeños y lleno de renovadas proposiciones para el año que entra: percibo que va a ser un año de mínimos en las propuestas económicas, así que algunos se conformarían con encontrar trabajo, otros no obstante esperan conocer a alguien distinto que les salve la vida (seguramente estoy encuadrado aquí) y los últimos salud a parte, aspiran a tener más dinero y no se merecen ni un segundo más de tiempo.
Parece capital de todas formas anotar que en una universidad de Barcelona un profesor universitario en su clase inicial sorprendió a sus alumnos con la primera prueba sorpresa del curso; consistía en apuntar en un folio las cosas que podrías hacer con 10 millones de euros y que te harían más feliz.
Todo el mundo suspendió
La solución? Dejar el folio en blanco
Feliz año a todos y recuperad la sonrisa, esa es siempre la primera piedra de la que será la casa más apasionante que tenemos ocasión de construir,



El viaje de Nuestra vida.

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