martes, 10 de marzo de 2015

Diez meses

Se que nadie me espera, pero no he tenido nada excesivamente apasionante que escribir.

He comenzado a trabajar en una agencia de viajes y os puedo asegurar que me quita más tiempo del previsto y aún así, estoy encantadísimo con la experiencia y el reto que supone. Definitivamente no se si tengo suerte, si la busco o si se me aparece como Frida Kahlo le aparecía a Diego Rivera.

Por otra parte, después de 27 años sin dar palo al agua parece que en esta vida los cambios suelen ser diametrales o inexistentes. Tampoco soy demasiado de medias tintas, los que me conocéis sois plenamente conscientes de esto último. Así, tengo una entrevista de trabajo mañana para formar parte de un despacho, y por primera vez tengo una oportunidad real de irme a estudiar a Estados Unidos, y estoy plenamente orgulloso de que se hayan dado los primeros contactos para la grabación del que sería mi primer disco en solitario. Debo demostrar el error en el refranero, quien mucho abarca...

No suelo hablar de mi a cara descubierta, pero en el amor la cosa me va fatal. Soy consciente de mis limitaciones, de mi impaciencia y de mi falta de esfuerzo a las segundas oportunidades, y sin embargo tengo totalmente asumido que uno no puede permitirse conformarse con que le quieran en prosa, cuando le han querido en verso, y de la misma forma no puede volcarse con chicas que rían peor de lo que ella lloraba.



Después de diez meses hoy he quitado tus fotos y para que engañarte, no he sido capaz de tirarlas,
Siempre que pasa igual, sucede lo mismo.

miércoles, 7 de enero de 2015

No lo entiendo

Durante el día de hoy he visto a gente removiendo los contenedores de delante de mi casa, con la ropa y el pelo sucios, encogidos por el frío, con la mirada triste de aquellos que ya no piden por que saben de antemano que no les darán ni siquiera una oportunidad.

No era la primera vez para mí, y estoy seguro que tampoco lo era para ellos.

Cerca del lugar donde vivo hay multitud de familias rotas por falta de recursos económicos, que no ponen la calefacción en invierno, que no disponen de agua caliente, que no se pasan media hora delante del armario por las mañanas pensando que ponerse.

A todo esto hoy ha sido el primer día de rebajas, y de verdad no consigo entender por qué hacemos tan poco por los demás y sin embargo nos contentamos con poseer materiales cuyo valor es 0 independientemente del precio que paguemos por ellos.

No entiendo por qué no nos preocupamos un poquito más por los que están aunque sea un poco peor que nosotros;
No entiendo por qué estigmatizamos a aquellos que no tienen trabajo pensando que se debe a alguna razón en particular que les hace menos válidos que nosotros;
No entiendo por qué miramos por encima del hombro a los que tienen menos, cuando casi siempre menos es más;
No entiendo ni entenderé, visto lo de esta tarde en París, que haya alguien dispuesto a arrebatar la vida a otro alegando motivos que carecen absolutamente de fundamento;
Y por último no entiendo a los ricos, pobres todos ellos de espíritu, que no le dan valor alguno al dinero ( normalmente proveniente de sus padres, claro) y se hacen la ''foto'' cada vez que por un momento dejan de ser egoístas; políticos, cargos altos y todos aquellos que adquieren un trabajo de forma endogámica o por nepotismo. También suelen ser lamentables.

Viendo aunque solo sea un hombre pasando hambre, durmiendo en un cajero o intentando cruzar una frontera para poder alimentar a sus hijos corrobora que somos un fracaso como sociedad civil unitaria, carecemos de moral alguna y denota que todas nuestras preocupaciones son igual que nosotros, patéticas;

Ah, y si os queda duda alguna iremos al infierno, aunque como dice mi amigo Xabi; " Yo quiero calor, aunque espero que además de un tridente,haya playa y chicas en bikini".

Amen sí, sin acento.



martes, 6 de enero de 2015

Folio en blanco

Y como vino se fue! De esta forma tan simple, inocua y si me apuráis absurda conmemoramos que nos queda un capítulo menos por vivir, un episodio más en la retina con el cual hacer resumen, un suspiro que se ha convertido ya en anhelo.
Amo la Navidad. Me provoca tremenda ilusión ver la emoción de los papás y mamás en los andenes, nerviosos por recibir a sus hijos brindándoles afecto y cariño eternos e incondicionales en las salidas de los aeropuertos felices con tan poco, llenos de tanto. Me generan verdadera empatía y admiración los abuelos y abuelas, por como llevan en silencio el sufrimiento de ver a un hijo sin trabajo, por cómo se enfrentan a lo que sea sin preguntas, por su capacidad seráfica de condonaros  nuestros errores y tendernos siempre una sonrisa afable mientras nos abren la puertas de su casa de par en par.
Por otra parte debo confesaros que no ha sido mi mejor año. No suelo fijarme demasiados objetivos pero puedo admitir con toda seguridad que he estado por debajo de mi media y sin embargo, aquí me encuentro, día de Reyes  rodeado de los míos, de los que quedan, de los que esperamos que permanezcan aquí muchos años más.
Es un Día de regalos para los pequeños y lleno de renovadas proposiciones para el año que entra: percibo que va a ser un año de mínimos en las propuestas económicas, así que algunos se conformarían con encontrar trabajo, otros no obstante esperan conocer a alguien distinto que les salve la vida (seguramente estoy encuadrado aquí) y los últimos salud a parte, aspiran a tener más dinero y no se merecen ni un segundo más de tiempo.
Parece capital de todas formas anotar que en una universidad de Barcelona un profesor universitario en su clase inicial sorprendió a sus alumnos con la primera prueba sorpresa del curso; consistía en apuntar en un folio las cosas que podrías hacer con 10 millones de euros y que te harían más feliz.
Todo el mundo suspendió
La solución? Dejar el folio en blanco
Feliz año a todos y recuperad la sonrisa, esa es siempre la primera piedra de la que será la casa más apasionante que tenemos ocasión de construir,



El viaje de Nuestra vida.